Sobre nosotros

Nuestras tabernas hunden sus raíces en La Goleta, un amplio pliego de tierras con viñedos situado en la localidad onubense de Manzanilla, cuyo vino blanco resultante era traído a Sevilla para ser servido y vendido en los pequeños despachos que Francisco Gutiérrez fue abriendo en distintos puntos de la ciudad. Uno de ellos, La Goleta de la calle Mateos Gago, abrió sus puertas en 1904 como despacho de vinos de Manzanilla; otro, en la Plaza Jerónimo de Córdoba, en 1915, recibiendo el nombre de Quitapesares, dado que los parroquianos de la época iban a estos despachos a beber vino, olvidar las preocupaciones y alegrar el ánimo. Con los años, Francisco Gutiérrez fue abriendo más despachos que fueron regentando sus hijos o yernos. En 1941 le entrega las llaves de La Goleta de Mateos Gago a su sobrino Juan García Avilés, que venía de la Guerra Civil. A Juan hay que agradecerle la introducción en Sevilla del auténtico vino de naranja: un vino aromatizado y fortificado con piel de naranja amarga elaborado en Bodegas del Diezmo Nuevo, en Moguer (Huelva).

Con el paso de los años, Quitapesares fue siguiendo la línea familiar hasta llegar a las manos de José Pérez Blanco, conocido como Pepe Peregil, quien con su arrolladora personalidad y carisma convirtió este primitivo despacho de vinos en un lugar único en Sevilla, donde se daban cita los personajes más pintorescos de la ciudad. Quitapesares siempre mantuvo su nombre, aunque para muchos terminó siendo la Taberna del Peregil, donde además de vino comenzaron a servirse guisos y tapas de la cocina tradicional de Sevilla, además de los caracoles en temporada. Uno de sus hijos, Álvaro Peregil, ha continuado la tradición familiar al frente de La Goleta de la calle Mateos Gago, desde 1996, abriendo su Taberna de Álvaro Peregil, en 2008, y heredando la Taberna Quitapesares tras la pérdida de su padre, en 2012. Álvaro ha sido fiel mantenedor del estilo de taberna que fraguó Pepe Peregil durante décadas, pero además ha realizado nuevas aportaciones, adaptándose a los nuevos tiempos, llevando por bandera la cocina de olla abierta, donde los sabores se engarzan a fuego lento.

Tradición y sabor sevillano: de Quitapesares a la Goleta

Tabernas Peregil une lo mejor de la cocina tradicional sevillana y los vinos de la tierra de Huelva con la esencia de la capital de Andalucía y su inigualable forma de vivir y sentir. Las noches de Cuaresma, la Semana Santa, la Feria de Abril, el Rocío, el 15 de agosto y su Virgen de los Reyes, la noche de la Inmaculada o las procesiones de Gloria; fechas marcadas en rojo en nuestro calendario sentimental, en las que compartimos con nuestros parroquianos el amor por nuestra cultura entre cervezas, vinos y tapas. Generaciones de sevillanos y foráneos han construido nuestra historia. Porque nuestras puertas se abren cada día para acoger al sevillano, al turista nacional y también al extranjero, como seña de identidad de nuestra tierra: siempre acogedora y dispuesta a compartir.